El delantero es a los goles como la televisión al rating. O los haces o te desaparecen. En ese sentido, el peruano Claudio Pizarro es hoy un viejo sitcom, con una conocida fórmula, que ha vuelto a tener éxito en la liga alemana. Sus dos goles ante el Monchengladbach, el domingo pasado, no solo lo han hecho figurar en el equipo ideal de importantes medios (como Kicker o Eurosport), sino que lo han convertido en el hijo pródigo de su club, el Werder Bremen.

Lejos de aniquilarlo, su alejamiento del Chelsea inglés le abrió las puertas al agradable reencuentro con la afición verde. "En el Chelsea no tuve muchas oportunidades, no me dejaron jugar", dijo Pizarro, una vez finalizado el partido, que es justo el momento en el que un futbolista puede dejar las frases hechas. "No esperaba hacer dos goles", dijo en la página oficial del Bremen. Si las despedidas son tristes, de los reencuentros no hace falta decir nada.

De hecho, el retorno de Pizarro generó conmoción en el noroeste alemán. Apenas se supo que el peruano llegaba al Werder, la web del club colapsó debido al número de visitas, lo que, incluso, mereció una explicación por parte de la institución. Su afición no olvida los 28 goles que el ex jugador de Alianza Lima marcó en la última temporada. La historia dirá, pues, que hubo un Pizarro que intentó conquistar Alemania.